Tres señores que jugaron su juego, atrás y adelante de cámara

    El antes y el durante del debate de los candidatos a gobernador, más sus asesores y acompañantes. Mucho te, poca miel

    “De estos tres señores, saldrá el próximo gobernador de Santa Fe”, presentó al aire la conductora de El Tres, Analía Bocassi. Esos tres señores son Omar Perotti (Frente Juntos), Antonio Bonfatti (Frente Progresista) y José Corral (Cambiemos), quienes debatieron este sábado en los estudios de Televisión Litoral. Durante dos horas hablaron sobre sus propuestas y hubo poco margen para un verdadero intercambio. Cada uno se concentró en lo suyo y procuró desmarcarse de los otros. Apenas si hubo un pequeño chispazo durante el eje Seguridad, que duró poco y no iluminó nada. Fuera del aire tampoco hubo espacio para los cruces, pero sí algo de tiempo para la coquetería. Rosario3 prestó ojos y oídos atentos al antes y el durante del debate.

    “¿Perotti vino con corbata?”, quiso saber Corral mientras Marisa, la maquilladora, aplicaba sus bases y polvos sobre el candidato. El hombre de Mauricio Macri en Santa Fe fue el único que lució el traje con la camisa desabrochada y pensaba que el rafaelino iba a llevar el mismo estilo.

    También fue el primero en llegar, pero al ratito nomás, se encontró con Bonfatti en la larga pasarela del jardín de Televisión Litoral. Eran las 17.45 y faltaba poco más de una hora para que se prendieran las cámaras. Corral entró abrazado de su compañera de fórmula, Anita Martínez, como dos novios a su casamiento. Bonfatti, por su parte, se tomó un minuto antes de empujar la puerta para que Rubén Galassi le acomodara la corbata roja.

    Unos quince minutos más tarde llegó Perotti acompañado de sus candidatos a diputados provinciales Leandro “Kiko” Busatto y Silvina Frana. Poquito después se les sumaron Alejandra Rodenas y Roberto Mirabella que lo acompañarían más tarde adentro del estudio y casi ni despegarían sus ojos de sus celulares –WhatsApp abierto– durante casi todo el debate.

    El confesionario

    Mientras preparaban el estudio para las 19 –hora de arranque–, los candidatos pasaron por las manos de Marisa, la maquilladora. El primero en sentarse, para sorpresa de Bonfatti y Corral, fue Perotti. Los organizadores del debate habían sacado a los candidatos socialista y radical de la comodidad del living, para comenzar con el ritual de brochas, pero cuando abrieron la puerta, encontraron al peronista bien acomodado.

    En un rincón, un periodista invitado improvisó una suerte de “confesionario” para conocer qué tan “coacheados” llegaba cada uno. Corral admitió que practicó bastante, “con cámara y todo”. Y un poco galán, agregó que no era su primer baile: ya pasó por otros debates antes de ganar la intendencia de la capital santafesina. “Y ahí las preguntas eran abiertas, mucho más complejo”, se agrandó.

    Té para dos

    Faltaban diez minutos para las 19 y Perotti tomó el primer té de la noche. Estaba mal de la garganta y tenía los ojos secos. En maquillaje tuvo que mandar a buscar unas gotitas y en medio de un corte, un spray para acomodar la voz. Pero no fue el único, Corral también quiso té. Y tomó dos. Bonfatti, por su parte, se mantuvo hidratado solo con agua.

    Entre sorbo y sorbo, Rodenas bromeó que el suyo era un candidato en “deconstrucción” y destacó que era el único con su vice al lado. Martínez y Victoria Tejeda siguieron el debate por televisión, en el living de la empresa. A Tejeda incluso tampoco se la vio cuando a las 21 abrieron las puertas del estudio y dejaron pasar a todos. Fue la ministra de Educación, Claudia Balagué, la primera en entrar.

    Atrás de las cámaras, los asesores siguieron los discursos con distintos niveles de atención. El diputado provincial Rubén Galassi, que acompañó a Bonfatti, se mantuvo atento, pero con la mirada en el piso. Los asesores de Corral le dieron la espalda la mayor parte del tiempo: lo miraban por un televisor. Rodenas y Mirabella lo siguieron ensimismados en sus celulares. Fueron los únicos, sin embargo que intercambiaron algunas opiniones sobre lo que pasaba delante de cámara e incluso se escuchó a la ex jueza criticar a Bonfatti por lo bajo cuando habló de las bondades del Plan Abre. “¿En qué provincia vive este muchacho?”, dejó caer.

    Delante de cámara, la cosa no fue muy distinta. Cada candidato mantuvo la concentración en lo suyo. El único movimiento fue para acomodar algunos papeles y tomar agua o té. No se miraron. No se señalaron. ¿Se habrán escuchado?

    De estos tres señores, saldrá el próximo gobernador de Santa Fe.

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