Newells cayó por 3 a 1 ante Velez

    Vélez consiguió su primer triunfo en la Superliga: le ganó bien 3-1 a Newell’s en el Amalfitani. Nico Domínguez anotó un doblete y Janson lo liquidó. Maxi Rodríguez descontó para la Lepra, que sigue muy complicado con los promedios.

    Los dos necesitaban ganar. Uno, para dejar el fondo de la tabla y empezar a sumar en la Superliga buscando la clasificación a una Copa o, por qué no, dar pelea en el pelotón de arriba. El otro, para engrosar el promedio y salir, al menos por unas horas, de la zona roja del descenso. El premio fue para el que más buscó. Aunque no lució, Vélez terminó llevándose una victoria justa ante un rival que, pese a sus limitaciones, venía de dos triunfos consecutivos y pidiendo pista.

    Más allá de los goles, el primer tiempo dejó poco. Vélez tuvo más la pelota, más movilidad en ataque, fue más prolijo con la pelota y más intenso en la marca. Tuvo, básicamente, más ganas de ganar. Pero otra vez le costó mucho generar peligro y, como en la fecha anterior ante Lanús, la manejó casi siempre pero no llegó casi nunca. El primer gol de Domínguez, de hecho, llegó cuando la tarde estaba planchada. Romero la filtró entre los centrales y el rubio definió con clase ante Aguerre, el mismo arquero que al minuto de juego le había tapado un tiro libre bárbaro a Robertone.

    Newell’s busco hacer negocio con poco. Con orden, sobre todas las cosas. Y con paciencia. Sobre todo en el primer tiempo. No se dejó abrumar por la presión de Vélez ni por el empuje del público. Y aunque generó poco fútbol, se las ingenió para quedar cara a cara con Hoyos tantas veces como Vélez con Aguerre. Primero, con un desborde de Alexis Rodríguez y un centro bajo que casi termina en gol en contra. Y al ratito, con el penal (manotazo light de Gianetti y Lema) que Hoyos atajó y Maxi cobró en el rebote.

    Iban 36′ cuando Delfino señaló el punto penal. 37 cuando Maxi convirtió. 38 cuando Heinze mandó a calentar a los suplentes. Y 39 cuando el «ponga huevo, Vélez ponga huevo» bajó de la popular local. Todo un mensaje para un equipo que todavía no había ganado en el campeonato.

    El ingreso de Gago por el lesionado Giménez le dio otra dinámica al juego de Vélez. Pintita empezó a jugar a un toque, a crear, a contagiar a todos. A la gente -fundamentalmente- y a sus compañeros. Y así el Fortín levantó y comenzó a hacer méritos para ponerse arriba.

    Con ese aluvión le bastó a Vélez para liquidarlo. Otra vez Domínguez (jugadón previo de Romero) y luego Janson pusieron el 3-1 en 16′ y sólo quedo tiempo para que el poderío de Vélez recuperar la memoria e hiciera lo que mejor sabe hacer y poco venía haciendo: jugar a la pelota pensando en el arco de enfrente.

    FUENTE: DIARIO OLÉ

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